La Bioestimulación

La bioestimulación es un proceso muy novedoso en Medicina Estética. Consiste en la regeneración o reparación de los tejidos mediante la activación de los fibroblastos (células del tejido conjuntivo que producen colágeno, elastina y ácido hialurónico) gracias a la acción de los Factores de Crecimiento (FC).

Los factores del crecimiento son pequeños fragmentos de proteínas biológicamente activas que activan diversas funciones de las células para desarrollar procesos de regeneración y reparación de los tejidos. Es decir, los FC son mediadores biológicos que regulan funciones esenciales en la regeneración/reparación tisular.


Mediante la obtención de los FC hemos podido utilizar en Medicina Estética una serie de tratamientos para obtener una mejoría de la piel y tejidos adyacentes de tal manera que se ha avanzado en el tratamiento del envejecimiento de una forma relativamente sencilla y muy eficaz.

¿Los Factores de Crecimiento

¿Dónde se encuentran los Factores de Crecimiento?

En muchos tejidos y células: plaquetas, fibroblastos, glándulas lagrimales, etc. De todas estas, la más fácil de obtener son las plaquetas, pudiéndose obtener con una simple extracción de sangre (analítica).

¿Cómo obtener los Factores de Crecimiento?

Una vez obtenida la muestra de sangre, le aplicamos a dichas muestras un proceso de centrifugado, de tal manera que se separan las células rojas del resto del plasma. Del plasma se obtienen las plaquetas (plasma rico en plaquetas, PRP). Y será dentro de estas plaquetas donde se encuentran los FC. Se desechan las células rojas (glóbulos rojos) y nos quedamos con el plasma rico en plaquetas, al que le aplicamos cloruro cálcico para que las plaquetas liberen los FC.

Rejuvenecimiento con factores de crecimiento.

  Aumentan la proliferación de los fibroblastos. Aumentan la síntesis de colágeno tipo III y IV. Aumentan los componentes de la sustancia fundamental.   Estas acciones nos indican que los FC producen una estimulación del proceso fisiológico de regeneración dérmica.

Posología

Para evitar un tratamiento invasivo la novedad consiste en liposomar estos factores de crecimiento, teniendo la seguridad de su penetración a través de la barrera dermoepidérmica, llegando directamente al fibroblasto con la consiguiente estimulación del colágeno y la elastina. El suero conseguido de liposomar los PRP se aplica en cara, escote y manos dos veces al día con resultados muy efectivos.

Los liposomas

Los liposomas son vesículas microscópicas esféricas, de 20 a 30 nanómetros de diámetro. Están rodeadas por una membrana compuesta de un fosfolípido y un colesterol bicapa, que envuelve a una sustancia acuosa de tal manera que son grandes transportadores.

Son capaces de poder transportar la sustancia que contienen a un lugar del cuerpo con gran precisión. Como su membrana es similar a las membranas celulares, los liposomas pueden incorporarse a células vivientes y depositar en ellas su contenido. Los liposomas, al tener una capa externa de tipo graso, son absorbidos con facilidad por la piel, con lo que la distribución de su contenido es de gran eficacia. Los liposomas son la única herramienta de la que se dispone actualmente para que los productos cosméticos puedan atravesar la barrera dermoepidérmica

Acciones de los liposomas

Los liposomas empleados en cosmética tienen una acción hidratante y una acción regeneradora de los tejidos de la piel. La acción hidratante la produce el líquido que contienen las pequeñas vesículas, mientras que la acción regeneradora proviene del tipo de sustancia que introduzcamos dentro de los mismos.

Conclusión

Podemos asegurar en este momento que los PRP liposomados son, dentro de la medicina cosmética, el arma más eficaz para rejuvenecer, hidratar y tensar la piel. Según los últimos estudios biológicos se ha demostrado la posibilidad de que existan células madre en los PRP.